miércoles, 28 de octubre de 2020

                                                      Iluminar el camino



Por allí escuchaba… que las batallas hay que darlas por el simple hecho de darlas, sin importar el final de la misma.
 Y hacerle el honor a nuestro andar en este plano, y dar esa batalla con la plena confianza en lo que nos habita y nos llama a recordar nuestro origen, y  el por qué decidimos una vez más volver a este plano terrenal.
Estamos en un tiempo en donde la posibilidad de estar más cerca de lo verdadero se manifiesta.


Un tiempo en donde todo ha quedado en evidencia y en donde nuestra de decisión de pasar del yo, al nosotros y del nosotros a ELLA (Madre Naturaleza) está al alcance de nuestra mano, o mejor dicho, está en nuestras manos.

¿Pero qué es lo que ata a nuestras manos? ¿Qué es lo que no nos permite realmente escuchar? ¿Qué es lo que no nos deja ver? ¿Qué es eso a lo que nos aferramos con tanta fuerza, y que en realidad no nos permite avanzar? ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy? ¿Cuáles son mis dones, mi Dharma? ¿Los puedo materializar? ¿Mis creencias me limitan, me expanden o me dejan en estado de nunca llegar a nada? ¿Qué es la Salud para mí?
¿Qué puedo hacer para lograr un equilibrio cuerpo, mente y alma?.
Son solo algunas preguntas, pero que si dejamos que entren y que nos habiten por un instante despertaran y encenderán respuestas, que quizás, nos ayuden a mirar más allá de lo que pensábamos de nosotros mismos.  Y quizás, nos conecten con saberes dormidos, y con un impulso de búsqueda que nos llevara hacia “Aquello por lo que realmente vivimos”.
Reconozco, que no es fácil dar ese primer paso para mirarse, y sobre todo reaprender en ese mirarse, a verse sin los títulos que nos hemos puestos a nosotros mismos o que otros han interpretado por nosotros.
Y en ese andar, hay algo que debemos recordar, no estamos solos, y esto nos es una simple frase o una idea filosófica que nos va a ayudar a generar una idea positiva para estar simplemente bien, es una realidad más grande de lo que imaginamos y esta tan cerca que muchas veces la perdemos de vista.

Hace algunos años atrás, mientras me debatía en una batalla interna muy grande, mi memoria vino a rescatarme y a recordarme una palabra que desde muy niño había repetido más de una vez, muchas veces llorando y mirando las estrellas, como buscando respuestas, como esperando que vengan a rescatar…

Esa gran palabra es Libertad, y en ese instante de reflexión en esa batalla interna mis pensamientos se ordenaron de tal manera que la pregunta no tuvo opciones de respuestas semi verdaderas, o de más preguntas para seguir enfrascado en un sinfín de respuestas sin respuesta.

El pensamiento se expresó así, si yo estaba buscando la libertad porque me aferraba a eso para estar tranquilo, si yo buscaba la libertad porque necesitaba algo externo para estar en paz…
Y esto fue algo realmente hermoso para mi vida ya que esa respuesta  dejaba en evidencia la única respuesta posible, gracias a Dios sin lugar a efímeras pseudosrespuestas.
Hay otra palabra muy bonita, que últimamente ha  tomado mucha fuerza, y también ha sido mal interpretada e inclusive utilizada para desacreditar, pero como todo… cuando desconocemos, ¿como podemos comprender aquello que no nos animamos a conocer?, que no nos anímanos a despertar en nosotros mismos, y que muchas veces como escribí más arriba, nos aferramos con todas nuestras fuerzas a  ciertas formas de pensamientos para terminar más atados y muy alejados de la preciosa joya de la libertad del alma.
“Gurú” es esa palabra a la que hago referencia, palabra que nos invita al reconocimiento de nuestra luz interior, palabra que nos muestra como la vida misma se vuelve un Gurú, como nuestras acciones en lo cotidiano, son nuestro Gurú, como la Madre Naturaleza es nuestra Gurú.
Esa sagrada palabra nos habla de esa gran sabiduría que tenemos y que desde afuera, algo o alguien, viene en ese rol para  ayudarnos a recordar, enseñarnos a reconocer y apreciar ese gran valor que somos en nuestra cotidianeidad, y que muchas veces olvidamos.

Y ya lo dice la famosa frase: cuando el discípulo está preparado el Gurú aparece, y no importan las distancias, cuando el momento llega, éstas dejan de existir.

Debemos recordar que esa Gran Fuerza que nos da vida y que es Aquello por lo que vivimos, siempre esta. Y que en su infinita bondad para con nosotros, nos alumbra de una infinidad de formas para que nuestra mirada se eleve por encima de la mezquina atadura del egoísmo y podamos caminar en libertad cumpliendo nuestro dharma, y caminar hacia las más bellas de las respuestas.

Una de estas formas de manifestación de lo sagrado que pueden ser nuestras Gurús en la vida cotidiana son las Esencias Florales.

Ellas pueden acompañarte silenciosamente tomándote de la mano, y llevarte por este camino evolutivo de la vida.

Ellas pueden te pueden ayudar a recordar, a reorganizar tus energías físicas, mentales y espirituales.

Ellas pueden guiarte para que recuerdes cuál es tu don, y como llevarlo adelante en forma práctica en esta vida.

Ellas pueden ayudarte a soltar todas esas cadenas que impiden que avances en tu vida.

Ellas pueden acompañarte, guiarte y sostenerte en aquellos momentos de la vida en donde los grandes cambios suceden.

Es muy amplia la acción de las Esencias Florales. 
Pero como todo en este gran andar los pasos deben ser dados por un mismo.
¿Estas dispuest@ a seguir limitando la expresión de amor?
¿Te gustaría caminar con mayor libertad, como el Condor que planea por los cielos?
¿Te gustaría poner tus pasos en la acción del SER?

Cuando necesites recordar y recuperar la alegría, y abrazar con la fuerza de tu luz interior aquel lugar no tan iluminado dentro de ti, utiliza Mustard.

Cuando quieras fluir con tu propio espíritu y escucharlo, en vez de seguir el espíritu de la ley, recurre a Rock Water.

Y si  sientes que ya no hay valor para seguir, Rock Rose te espera, ella te llevara a conectar con un valor  que va más allá de lo que tú creíste de ti mismo.

Que las flores iluminen tu andar, y que el florecer del espíritu te abrace!

Juan Martin Alvarez.
Fitoterapeuta – Terapeuta Floral – Ayurveda - Arbol genealogico
Wp + 54 9 3548 589514
juanmartinalvarez23@gmail.com
https://escueladeherboristeria-fitoterapia.blogspot.com
@martinalvarez23_terapeuta