Sobre el rol de trabajar con plantas medicinales..
El Fitoterapeuta debe saber que su rol es muy importante,
sobre todo en estos tiempos....
Ser Fitoterapeuta es ser parte de un gran rompecabezas, y
como tal, son muchas las partes que componen a esta tarea, dándole forma y
color.
En esta hermosa y sagrada tarea nos encontramos con la
posibilidad de ayudar y de brindar un servicio a nuestro prójimo, y de aprender
gracias a ese otro, de seguir manteniendo vivo y en movimiento ésta gran
posibilidad de que tenemos a la hora de tratar problemas de salud, o de escoger una terapéutica preventiva a través del uso
de plantas medicinales.
Porque darnos este tiempo de servicio en estos tiempos…. es
muy importante, como dice el dicho por ahí, quien sirve al hombre sirve a Dios,
o como cada uno quiera llamarlo, a esta altura
de los tiempos no podemos negar la interconectividad entre toso
nosotros.
Ser Fitoterapeuta nos da la posibilidad de ser portavoz de
los beneficios terapéuticos que las plantas medicinales tienen, y así mantener
viva la tradición oral, mantener viva la Medicina Ancestral de las comunidades
originarias, para qué ese sagrado conocimiento no se pierda.
Y también reconociendo el aporte de la mirada y el estudio
científico que hay y se hace sobre las plantas medicinales. Es nuestro deber
unificar éstas dos miradas, sabiendo que la segunda corrobora y comprueba con
asombro, aquello que las Abuelas y Abuelos han transmitido y transmiten de
generación en generación, y que por poseer otros métodos de estudio sobre las
plantas medicinales, nos permite conocer
otras posibilidades terapéuticas, es decir, ampliamos su capacidad
terapéutica, sumando así, más beneficios reconocibles a la hora de aplicarlas terapéuticamente.
El Fitoterapeuta reconoce y sabe lo importante que es
mantener, cuidar y plantar flora autóctona. Sabe del importantísimo rol que
cumple la flora en ese gran collage de
la Madre Naturaleza.
Y de ella busca aprender, observándola, sintiéndola, entregándose
a Ella, a ese cuerpo del Universo manifestado en esta porción que llamamos Planeta
Tierra. Y es algo que se transmite a la hora de asesorar a alguien en un
tratamiento con plantas medicinales.
Sabe que la vida que tenemos es un regalo y una posibilidad
única en nuestro camino, sabe que estamos hechos de Fuego, Aire, Tierra, Agua y
Éter, por eso cuida y protege los recursos naturales, y así lo hace, a través de una conciencia activa y viva, a la hora de
administrar las energías que a diario manejamos, como el alimento, la
vestimenta, el conocimiento, el silencio, el tiempo, el dinero y la energía
vital.
Su estudio científico intuitivo, nace de su esfuerzo y
disciplina, del estudio racional, nace
de su voluntad y de su corazón, no hay
diferencias para él en este concepto.
Cada paso que da es un paso lleno de historia y vida, porque
en sus pasos caminan también aquellos que supieron hacer lo mismo, para mantener vivo este conocimiento, y que los que vengan adelante lo sigan
caminando.
Juan Martin Alvarez – 12 de diciembre 2017

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