viernes, 24 de septiembre de 2021

 

 Echar raíces y florecer

 

Lo sepamos o no, tarde o más temprano todos iremos a  alimentar la tierra..

Pero mientras este andar por esta tierra dure, tenemos la hermosa posibilidad de floreSer constantemente, y así generar un ciclo interminable con las semillas que vamos dejando para que nuestras generaciones venideras sigan recreando “Aquello por lo que Vivimos”.

En este acto de floreSer somos invitados a recordar, a venerar la vida, a la comprensión de la profundidad y universalidad que nos atraviesa, y que constantemente nos llama para que nos apropiemos de las semillas que fueron sembradas en nuestra alma.

Como todo andar, implica un movimiento, y todo movimiento es un llamado a vivir en el aquí y ahora.

Vivir en el aquí y ahora es ver que el pasado pisado puede ser combustible para el futuro, a través de un presente creador y sanador.

Pero como dijo un gran sabio, si no aprendemos de ese pasado estamos, estamos condenados a repetirlo.

Y sin dudas las repeticiones cumplen este sagrado rol de impulsarnos hacia la liberación.

Por eso sería bueno hacerse ciertas preguntas….

¿Que tiene de  sano elegir constantemente desde una programación que limita mi expresión, que me mantiene atado a mandatos, ideologías y justificaciones de las más absurdas...? 

Este movimiento a recuperar nuestra espiritualidad es un profundo llamado que siempre va a estar llamándonos, y que siempre va a estar sonando en el aire hasta que pongamos atención en èl. Está en cada uno de nosotros ver qué hacemos con ese llamado.

El momento que vivimos actualmente es ideal para hacer este echar raíces y florecer hacia el  buen hacer, el buen vivir, el Dharma.

¿Pero estamos dispuesto a sacrificar nuestras programaciones confortables a favor de la libertad?

¿O todavía sigo creyendo que la libertad me la va a dar aquel o aquella (pongan el nombre que quieran y el color partidario que quieran) que cada cuatro años se elige en nombre de la pseudo democracia y del ciudadano modelo?

Porque si poner un papelito en una caja, como cuando comemos sin conciencia, o como cuando consumimos cualquier cosa, o cuando damos por hecho de que algo es así y lo consumimos sin hacernos la preguntas necesarias para el caso, o algo más simple y cotidiano, que pasa cuando comemos algo que sabemos que no nos va a hacer bien, pero ay! Me gusta

tanto!! ¿Qué tipo de digestión tenemos y que absorbemos?

Recuperar la espiritualidad nos es una frase hermosa de la nueva era o una afirmación positiva para negar el dolor, es todo lo contrario.

Es reconocer el dolor y el conflicto y  hacer el movimiento hacia una transformación profunda.

Hacer ese movimiento nos invita a hacernos participantes activos de nuestras decisiones y direcciones, según lo dicta el espíritu.

Esa brújula interior que sabe, que realmente sabe, y que no es externa a nosotros.

Dentro del temazcal las abuelas y los Abuelos, nuestros mayores nos cuentan que en el espíritu de cada mujer y de cada hombre hay seis semillas cósmicas, y que para que estas florezcan deben ser cuidadas, abonadas, regadas,y estas semillas están relacionadas con las direcciones, es decir con los rumbos cardinales .

Y esto me hace pensar… sino escuchamos nuestra brújula, ¿cómo podemos seguir nuestro camino? Si no me animo a tomar un rumbo determinado ¿Cómo es posible hacer un movimiento favorable para mi evolución y desarrollo?

La primer semilla se la relaciona con el este y con la inteligencia, porque eso es lo que nos ayuda a diferenciarnos del resto de la creación, pero…. Como vemos en la historia de la humanidad, muchas veces es más inteligente una piedra que un diputado.

Comprendamos que esa inteligencia que nuestros mayores nos transmitieron tienen que ver con esa enorme posibilidad de discernir, más que ser “INTELIGENTES”porque de estos últimos estamos llenos y encima le damos un poder que no es necesario ya compartir con ellos.

Pero estamos dispuestos, dispuestas a ser inteligentes en ese sentido profundo…

La otra semilla está relacionada con el oeste con la intuición y los poderes de la mente, y nos recuerdan nuestras mayores que de que sirve ser inteligente si carecemos de intuición (corazón) en la vida.

Pero atenti! Cuando digo corazón me refiero a esa fuerza interior que vas más allá de mis gustos y aversiones, que muy lejos está de la mirada sentimentalista que muchas veces se relaciona con esa palabra.

Y que también está lejos de esa forma de intuición (yo soy muy intuitivo, yo soy muy intuitiva) que solo se usa para seguir manteniéndose en una zona de confort (pseudoespirituosoloroso)

Y allí llega la tercer semilla la del sur, con la fuerza de voluntad, porque de te sirve ser inteligente, intuitiva o intuitivo si careces de voluntad en la vida….. y ahí vemos el sagrado reflejo de aquellas grandes santas y santos de todas las tradiciones que poseían una gran fuerza interior y que su movimiento energético se expandia hacia el nucleo social, no se quedaban en una zona confortable.

Pero aquí sigue esta semilleada cósmica, con la energía del norte y la acción creativa

Y que se une con ese movimiento hacia afuera que el floreSer va mostrando, y las Abuelas y Abuelos nos recuerdan: de que te sirve ser inteligente, intuitiva, intuitivo, voluntariosa, voluntarioso si no haces nada con todo eso para transformar tu mundo de todos los días.

Y aquí la semilla muestra ese magnífico esplendor de la sabiduría interior que vemos en ese floreSer, hubo un suelo que se preparó durante un tiempo para poder dejar allí las semillas y que estas se manifiesten, y  hubo una acción constante, una conciencia espiritual, alimentado ese hacer para la manifestación de esas bellas flores.

Y en esa manifestación de amor de acción en amor, la flor nos muestra dos semillas más, la de tonatzin, nos recuerda que somos también la Madre Tierra, que estamos en esta encarnación para crear, no para creer…. Y aquí radica una gran respuesta.

Cuando creamos nos apropiamos de lo que somos y no necesitamos creer, porque al observar el brote asomar la respuesta el universo se manifiesta, porque al ver la flor entregarse en semilla el infinito inabarcable nos habla.

Y como la fuerza creadora nos ama tanto, nos permite jugar un rato , pero nos recuerda siempre que hay una semilla más, una que nos ayuda a transformarnos, a convertir lo de orden inferior en algo de orden superior, a resurgir de entre las cenizas, a transmutar y transformar.

Por eso el floreSer es un camino de transformación constante, de evolución y  de alineación con nuestro centro.

¿Acaso la semilla se olvida de cuál es su esencia?

¿Llora la flor por su transformación en semilla?

¿Y grita la planta con bronca a la nube que no suelta el agua en forma de lluvia?

¿Y se queja la semilla por el abrasante calor del Sol en época de sequía?

¿Quién cantara la canción de tu alma? Solo tu

Echar raíces nos invita a preparar el suelo, y ese suelo lo podemos preparar con una alimentación saludable acorde a nuestra energía, a nuestra edad, y momento del año.

Ese suelo lo podemos preparar con una buena ejercitación diaria, contemplar el silencio en momentos del día, llevar a adelante acciones que alimenten el manantial internos que tenemos, acciones que también impliquen un movimiento social de servicio desinteresado, un movimiento de limpiar nuestros pensamientos, ese suelo puede ser regado por las medicinas de las plantas y las sutiles vibraciones de las esencias florales…

Te invito a echar raíces, te invito a floreSer, y te invito a volar con la libertad de las medicinas de la tierra, porque ahí, en ese ahora que elijas, ellas se van a manifestar, y en esa manifestación tu corazón hablara, y la Madre naturaleza te hablara en la forma en que crea ella necesaria para que tu escuches y cuando las escuches también la veras, y cuando la veas y la escuches… ¿Quién podrá decirte lo contrario y quien detendrá tu vuelo?

Porque una vez que sientas su latido en la plantas de tus pies ascendiendo y conectándote con la fuerza del Padre Sol, floreSeras y en un estallido de amor tu vibración transformara el mundo, ese mundo de todo los días, en el que tu serás tu actor preferido y en el que lo único que te pertenecerá, será la decisión constante de manifestar “Aquello por lo que vivimos”

Bienvenid@s!

 

Juan Martin Alvarez

Fitoterapueta

Terapeuta Floral

Guia de Temazcal

Lo sepamos o no, tarde o más temprano todos iremos a  alimentar la tierra..

Pero mientras este andar por esta tierra dure, tenemos la hermosa posibilidad de floreSer constantemente, y así generar un ciclo interminable con las semillas que vamos dejando para que nuestras generaciones venideras sigan recreando “Aquello por lo que Vivimos”.

En este acto de floreSer somos invitados a recordar, a venerar la vida, a la comprensión de la profundidad y universalidad que nos atraviesa, y que constantemente nos llama para que nos apropiemos de las semillas que fueron sembradas en nuestra alma.

Como todo andar, implica un movimiento, y todo movimiento es un llamado a vivir en el aquí y ahora.

Vivir en el aquí y ahora es ver que el pasado pisado puede ser combustible para el futuro, a través de un presente creador y sanador.

Pero como dijo un gran sabio, si no aprendemos de ese pasado estamos, estamos condenados a repetirlo.

Y sin dudas las repeticiones cumplen este sagrado rol de impulsarnos hacia la liberación.

Por eso sería bueno hacerse ciertas preguntas….

¿Que tiene de  sano elegir constantemente desde una programación que limita mi expresión, que me mantiene atado a mandatos, ideologías y justificaciones de las más absurdas...?

 

Este movimiento a recuperar nuestra espiritualidad es un profundo llamado que siempre va a estar llamándonos, y que siempre va a estar sonando en el aire hasta que pongamos atención en èl. Está en cada uno de nosotros ver qué hacemos con ese llamado.

El momento que vivimos actualmente es ideal para hacer este echar raíces y florecer hacia el  buen hacer, el buen vivir, el Dharma.

¿Pero estamos dispuesto a sacrificar nuestras programaciones confortables a favor de la libertad?

¿O todavía sigo creyendo que la libertad me la va a dar aquel o aquella (pongan el nombre que quieran y el color partidario que quieran) que cada cuatro años se elige en nombre de la pseudo democracia y del ciudadano modelo?

Porque si poner un papelito en una caja, como cuando comemos sin conciencia, o como cuando consumimos cualquier cosa, o cuando damos por hecho de que algo es así y lo consumimos sin hacernos la preguntas necesarias para el caso, o algo más simple y cotidiano, que pasa cuando comemos algo que sabemos que no nos va a hacer bien, pero ay! Me gusta

tanto!! ¿Qué tipo de digestión tenemos y que absorbemos?

Recuperar la espiritualidad nos es una frase hermosa de la nueva era o una afirmación positiva para negar el dolor, es todo lo contrario.

Es reconocer el dolor y el conflicto y  hacer el movimiento hacia una transformación profunda.

Hacer ese movimiento nos invita a hacernos participantes activos de nuestras decisiones y direcciones, según lo dicta el espíritu.

Esa brújula interior que sabe, que realmente sabe, y que no es externa a nosotros.

Dentro del temazcal las abuelas y los Abuelos, nuestros mayores nos cuentan que en el espíritu de cada mujer y de cada hombre hay seis semillas cósmicas, y que para que estas florezcan deben ser cuidadas, abonadas, regadas,y estas semillas están relacionadas con las direcciones, es decir con los rumbos cardinales .

Y esto me hace pensar… sino escuchamos nuestra brújula, ¿cómo podemos seguir nuestro camino? Si no me animo a tomar un rumbo determinado ¿Cómo es posible hacer un movimiento favorable para mi evolución y desarrollo?

La primer semilla se la relaciona con el este y con la inteligencia, porque eso es lo que nos ayuda a diferenciarnos del resto de la creación, pero…. Como vemos en la historia de la humanidad, muchas veces es más inteligente una piedra que un diputado.

Comprendamos que esa inteligencia que nuestros mayores nos transmitieron tienen que ver con esa enorme posibilidad de discernir, más que ser “INTELIGENTES”porque de estos últimos estamos llenos y encima le damos un poder que no es necesario ya compartir con ellos.

Pero estamos dispuestos, dispuestas a ser inteligentes en ese sentido profundo…

La otra semilla está relacionada con el oeste con la intuición y los poderes de la mente, y nos recuerdan nuestras mayores que de que sirve ser inteligente si carecemos de intuición (corazón) en la vida.

Pero atenti! Cuando digo corazón me refiero a esa fuerza interior que vas más allá de mis gustos y aversiones, que muy lejos está de la mirada sentimentalista que muchas veces se relaciona con esa palabra.

Y que también está lejos de esa forma de intuición (yo soy muy intuitivo, yo soy muy intuitiva) que solo se usa para seguir manteniéndose en una zona de confort (pseudoespirituosoloroso)

Y allí llega la tercer semilla la del sur, con la fuerza de voluntad, porque de te sirve ser inteligente, intuitiva o intuitivo si careces de voluntad en la vida….. y ahí vemos el sagrado reflejo de aquellas grandes santas y santos de todas las tradiciones que poseían una gran fuerza interior y que su movimiento energético se expandia hacia el nucleo social, no se quedaban en una zona confortable.

Pero aquí sigue esta semilleada cósmica, con la energía del norte y la acción creativa

Y que se une con ese movimiento hacia afuera que el floreSer va mostrando, y las Abuelas y Abuelos nos recuerdan: de que te sirve ser inteligente, intuitiva, intuitivo, voluntariosa, voluntarioso si no haces nada con todo eso para transformar tu mundo de todos los días.

Y aquí la semilla muestra ese magnífico esplendor de la sabiduría interior que vemos en ese floreSer, hubo un suelo que se preparó durante un tiempo para poder dejar allí las semillas y que estas se manifiesten, y  hubo una acción constante, una conciencia espiritual, alimentado ese hacer para la manifestación de esas bellas flores.

Y en esa manifestación de amor de acción en amor, la flor nos muestra dos semillas más, la de tonatzin, nos recuerda que somos también la Madre Tierra, que estamos en esta encarnación para crear, no para creer…. Y aquí radica una gran respuesta.

Cuando creamos nos apropiamos de lo que somos y no necesitamos creer, porque al observar el brote asomar la respuesta el universo se manifiesta, porque al ver la flor entregarse en semilla el infinito inabarcable nos habla.

Y como la fuerza creadora nos ama tanto, nos permite jugar un rato , pero nos recuerda siempre que hay una semilla más, una que nos ayuda a transformarnos, a convertir lo de orden inferior en algo de orden superior, a resurgir de entre las cenizas, a transmutar y transformar.

Por eso el floreSer es un camino de transformación constante, de evolución y  de alineación con nuestro centro.

¿Acaso la semilla se olvida de cuál es su esencia?

¿Llora la flor por su transformación en semilla?

¿Y grita la planta con bronca a la nube que no suelta el agua en forma de lluvia?

¿Y se queja la semilla por el abrasante calor del Sol en época de sequía?

¿Quién cantara la canción de tu alma? Solo tu

Echar raíces nos invita a preparar el suelo, y ese suelo lo podemos preparar con una alimentación saludable acorde a nuestra energía, a nuestra edad, y momento del año.

Ese suelo lo podemos preparar con una buena ejercitación diaria, contemplar el silencio en momentos del día, llevar a adelante acciones que alimenten el manantial internos que tenemos, acciones que también impliquen un movimiento social de servicio desinteresado, un movimiento de limpiar nuestros pensamientos, ese suelo puede ser regado por las medicinas de las plantas y las sutiles vibraciones de las esencias florales…

Te invito a echar raíces, te invito a floreSer, y te invito a volar con la libertad de las medicinas de la tierra, porque ahí, en ese ahora que elijas, ellas se van a manifestar, y en esa manifestación tu corazón hablara, y la Madre naturaleza te hablara en la forma en que crea ella necesaria para que tu escuches y cuando las escuches también la veras, y cuando la veas y la escuches… ¿Quién podrá decirte lo contrario y quien detendrá tu vuelo?

Porque una vez que sientas su latido en la plantas de tus pies ascendiendo y conectándote con la fuerza del Padre Sol, floreSeras y en un estallido de amor tu vibración transformara el mundo, ese mundo de todo los días, en el que tu serás tu actor preferido y en el que lo único que te pertenecerá, será la decisión constante de manifestar “Aquello por lo que vivimos”

Bienvenid@s!

 

Juan Martin Alvarez

Fitoterapueta

Terapeuta Floral

Guia de Temazcal

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