Echar raíces y florecer
Lo sepamos o no, tarde o más temprano todos iremos a alimentar la tierra..
Pero mientras este andar por esta tierra dure, tenemos la
hermosa posibilidad de floreSer constantemente, y así generar un ciclo
interminable con las semillas que vamos dejando para que nuestras generaciones
venideras sigan recreando “Aquello por lo que Vivimos”.
En este acto de floreSer somos invitados a recordar, a
venerar la vida, a la comprensión de la profundidad y universalidad que nos
atraviesa, y que constantemente nos llama para que nos apropiemos de las
semillas que fueron sembradas en nuestra alma.
Como todo andar, implica un movimiento, y todo movimiento
es un llamado a vivir en el aquí y ahora.
Vivir en el aquí y ahora es ver que el pasado pisado
puede ser combustible para el futuro, a través de un presente creador y
sanador.
Pero como dijo un gran sabio, si no aprendemos de ese
pasado estamos, estamos condenados a repetirlo.
Y sin dudas las repeticiones cumplen este sagrado rol de impulsarnos
hacia la liberación.
Por eso sería bueno hacerse ciertas preguntas….
¿Que tiene de sano
elegir constantemente desde una programación que limita mi expresión, que me
mantiene atado a mandatos, ideologías y justificaciones de las más absurdas...?
Este movimiento a recuperar nuestra espiritualidad es un
profundo llamado que siempre va a estar llamándonos, y que siempre va a estar
sonando en el aire hasta que pongamos atención en èl. Está en cada uno de
nosotros ver qué hacemos con ese llamado.
El momento que vivimos actualmente es ideal para hacer
este echar raíces y florecer hacia el
buen hacer, el buen vivir, el Dharma.
¿Pero estamos dispuesto a sacrificar nuestras
programaciones confortables a favor de la libertad?
¿O todavía sigo creyendo que la libertad me la va a dar
aquel o aquella (pongan el nombre que quieran y el color partidario que
quieran) que cada cuatro años se elige en nombre de la pseudo democracia y del
ciudadano modelo?
Porque si poner un papelito en una caja, como cuando
comemos sin conciencia, o como cuando consumimos cualquier cosa, o cuando damos
por hecho de que algo es así y lo consumimos sin hacernos la preguntas
necesarias para el caso, o algo más simple y cotidiano, que pasa cuando comemos
algo que sabemos que no nos va a hacer bien, pero ay! Me gusta
tanto!! ¿Qué tipo de digestión tenemos y que absorbemos?
Recuperar la espiritualidad nos es una frase hermosa de
la nueva era o una afirmación positiva para negar el dolor, es todo lo
contrario.
Es reconocer el dolor y el conflicto y hacer el movimiento hacia una transformación
profunda.
Hacer ese movimiento nos invita a hacernos participantes
activos de nuestras decisiones y direcciones, según lo dicta el espíritu.
Esa brújula interior que sabe, que realmente sabe, y que
no es externa a nosotros.
Dentro del temazcal las abuelas y los Abuelos, nuestros
mayores nos cuentan que en el espíritu de cada mujer y de cada hombre hay seis
semillas cósmicas, y que para que estas florezcan deben ser cuidadas, abonadas,
regadas,y estas semillas están relacionadas con las direcciones, es decir con
los rumbos cardinales .
Y esto me hace pensar… sino escuchamos nuestra brújula,
¿cómo podemos seguir nuestro camino? Si no me animo a tomar un rumbo
determinado ¿Cómo es posible hacer un movimiento favorable para mi evolución y
desarrollo?
La primer semilla se la relaciona con el este y con la
inteligencia, porque eso es lo que nos ayuda a diferenciarnos del resto de la
creación, pero…. Como vemos en la historia de la humanidad, muchas veces es más
inteligente una piedra que un diputado.
Comprendamos que esa inteligencia que nuestros mayores
nos transmitieron tienen que ver con esa enorme posibilidad de discernir, más
que ser “INTELIGENTES”porque de estos últimos estamos llenos y encima le damos
un poder que no es necesario ya compartir con ellos.
Pero estamos dispuestos, dispuestas a ser inteligentes en
ese sentido profundo…
La otra semilla está relacionada con el oeste con la
intuición y los poderes de la mente, y nos recuerdan nuestras mayores que de
que sirve ser inteligente si carecemos de intuición (corazón) en la vida.
Pero atenti! Cuando digo corazón me refiero a esa fuerza
interior que vas más allá de mis gustos y aversiones, que muy lejos está de la
mirada sentimentalista que muchas veces se relaciona con esa palabra.
Y que también está lejos de esa forma de intuición (yo
soy muy intuitivo, yo soy muy intuitiva) que solo se usa para seguir
manteniéndose en una zona de confort (pseudoespirituosoloroso)
Y allí llega la tercer semilla la del sur, con la fuerza
de voluntad, porque de te sirve ser inteligente, intuitiva o intuitivo si
careces de voluntad en la vida….. y ahí vemos el sagrado reflejo de aquellas
grandes santas y santos de todas las tradiciones que poseían una gran fuerza
interior y que su movimiento energético se expandia hacia el nucleo social, no
se quedaban en una zona confortable.
Pero aquí sigue esta semilleada cósmica, con la energía
del norte y la acción creativa
Y que se une con ese movimiento hacia afuera que el
floreSer va mostrando, y las Abuelas y Abuelos nos recuerdan: de que te sirve
ser inteligente, intuitiva, intuitivo, voluntariosa, voluntarioso si no haces
nada con todo eso para transformar tu mundo de todos los días.
Y aquí la semilla muestra ese magnífico esplendor de la
sabiduría interior que vemos en ese floreSer, hubo un suelo que se preparó
durante un tiempo para poder dejar allí las semillas y que estas se
manifiesten, y hubo una acción constante,
una conciencia espiritual, alimentado ese hacer para la manifestación de esas
bellas flores.
Y en esa manifestación de amor de acción en amor, la flor
nos muestra dos semillas más, la de tonatzin, nos recuerda que somos también la
Madre Tierra, que estamos en esta encarnación para crear, no para creer…. Y
aquí radica una gran respuesta.
Cuando creamos nos apropiamos de lo que somos y no
necesitamos creer, porque al observar el brote asomar la respuesta el universo
se manifiesta, porque al ver la flor entregarse en semilla el infinito
inabarcable nos habla.
Y como la fuerza creadora nos ama tanto, nos permite
jugar un rato , pero nos recuerda siempre que hay una semilla más, una que nos
ayuda a transformarnos, a convertir lo de orden inferior en algo de orden
superior, a resurgir de entre las cenizas, a transmutar y transformar.
Por eso el floreSer es un camino de transformación
constante, de evolución y de alineación
con nuestro centro.
¿Acaso la semilla se olvida de cuál es su esencia?
¿Llora la flor por su transformación en semilla?
¿Y grita la planta con bronca a la nube que no suelta el
agua en forma de lluvia?
¿Y se queja la semilla por el abrasante calor del Sol en
época de sequía?
¿Quién cantara la canción de tu alma? Solo tu
Echar raíces nos invita a preparar el suelo, y ese suelo
lo podemos preparar con una alimentación saludable acorde a nuestra energía, a
nuestra edad, y momento del año.
Ese suelo lo podemos preparar con una buena ejercitación
diaria, contemplar el silencio en momentos del día, llevar a adelante acciones
que alimenten el manantial internos que tenemos, acciones que también impliquen
un movimiento social de servicio desinteresado, un movimiento de limpiar
nuestros pensamientos, ese suelo puede ser regado por las medicinas de las
plantas y las sutiles vibraciones de las esencias florales…
Te invito a echar raíces, te invito a floreSer, y te
invito a volar con la libertad de las medicinas de la tierra, porque ahí, en
ese ahora que elijas, ellas se van a manifestar, y en esa manifestación tu corazón
hablara, y la Madre naturaleza te hablara en la forma en que crea ella
necesaria para que tu escuches y cuando las escuches también la veras, y cuando
la veas y la escuches… ¿Quién podrá decirte lo contrario y quien detendrá tu
vuelo?
Porque una vez que sientas su latido en la plantas de tus
pies ascendiendo y conectándote con la fuerza del Padre Sol, floreSeras y en un
estallido de amor tu vibración transformara el mundo, ese mundo de todo los días,
en el que tu serás tu actor preferido y en el que lo único que te pertenecerá, será
la decisión constante de manifestar “Aquello por lo que vivimos”
Bienvenid@s!
Juan Martin Alvarez
Fitoterapueta
Terapeuta Floral
Guia de Temazcal
Lo sepamos o no, tarde o más temprano todos iremos a alimentar la tierra..
Pero mientras este andar por esta tierra dure, tenemos la
hermosa posibilidad de floreSer constantemente, y así generar un ciclo
interminable con las semillas que vamos dejando para que nuestras generaciones
venideras sigan recreando “Aquello por lo que Vivimos”.
En este acto de floreSer somos invitados a recordar, a
venerar la vida, a la comprensión de la profundidad y universalidad que nos
atraviesa, y que constantemente nos llama para que nos apropiemos de las
semillas que fueron sembradas en nuestra alma.
Como todo andar, implica un movimiento, y todo movimiento
es un llamado a vivir en el aquí y ahora.
Vivir en el aquí y ahora es ver que el pasado pisado
puede ser combustible para el futuro, a través de un presente creador y
sanador.
Pero como dijo un gran sabio, si no aprendemos de ese
pasado estamos, estamos condenados a repetirlo.
Y sin dudas las repeticiones cumplen este sagrado rol de impulsarnos
hacia la liberación.
Por eso sería bueno hacerse ciertas preguntas….
¿Que tiene de sano
elegir constantemente desde una programación que limita mi expresión, que me
mantiene atado a mandatos, ideologías y justificaciones de las más absurdas...?
Este movimiento a recuperar nuestra espiritualidad es un
profundo llamado que siempre va a estar llamándonos, y que siempre va a estar
sonando en el aire hasta que pongamos atención en èl. Está en cada uno de
nosotros ver qué hacemos con ese llamado.
El momento que vivimos actualmente es ideal para hacer
este echar raíces y florecer hacia el
buen hacer, el buen vivir, el Dharma.
¿Pero estamos dispuesto a sacrificar nuestras
programaciones confortables a favor de la libertad?
¿O todavía sigo creyendo que la libertad me la va a dar
aquel o aquella (pongan el nombre que quieran y el color partidario que
quieran) que cada cuatro años se elige en nombre de la pseudo democracia y del
ciudadano modelo?
Porque si poner un papelito en una caja, como cuando
comemos sin conciencia, o como cuando consumimos cualquier cosa, o cuando damos
por hecho de que algo es así y lo consumimos sin hacernos la preguntas
necesarias para el caso, o algo más simple y cotidiano, que pasa cuando comemos
algo que sabemos que no nos va a hacer bien, pero ay! Me gusta
tanto!! ¿Qué tipo de digestión tenemos y que absorbemos?
Recuperar la espiritualidad nos es una frase hermosa de
la nueva era o una afirmación positiva para negar el dolor, es todo lo
contrario.
Es reconocer el dolor y el conflicto y hacer el movimiento hacia una transformación
profunda.
Hacer ese movimiento nos invita a hacernos participantes
activos de nuestras decisiones y direcciones, según lo dicta el espíritu.
Esa brújula interior que sabe, que realmente sabe, y que
no es externa a nosotros.
Dentro del temazcal las abuelas y los Abuelos, nuestros
mayores nos cuentan que en el espíritu de cada mujer y de cada hombre hay seis
semillas cósmicas, y que para que estas florezcan deben ser cuidadas, abonadas,
regadas,y estas semillas están relacionadas con las direcciones, es decir con
los rumbos cardinales .
Y esto me hace pensar… sino escuchamos nuestra brújula,
¿cómo podemos seguir nuestro camino? Si no me animo a tomar un rumbo
determinado ¿Cómo es posible hacer un movimiento favorable para mi evolución y
desarrollo?
La primer semilla se la relaciona con el este y con la
inteligencia, porque eso es lo que nos ayuda a diferenciarnos del resto de la
creación, pero…. Como vemos en la historia de la humanidad, muchas veces es más
inteligente una piedra que un diputado.
Comprendamos que esa inteligencia que nuestros mayores
nos transmitieron tienen que ver con esa enorme posibilidad de discernir, más
que ser “INTELIGENTES”porque de estos últimos estamos llenos y encima le damos
un poder que no es necesario ya compartir con ellos.
Pero estamos dispuestos, dispuestas a ser inteligentes en
ese sentido profundo…
La otra semilla está relacionada con el oeste con la
intuición y los poderes de la mente, y nos recuerdan nuestras mayores que de
que sirve ser inteligente si carecemos de intuición (corazón) en la vida.
Pero atenti! Cuando digo corazón me refiero a esa fuerza
interior que vas más allá de mis gustos y aversiones, que muy lejos está de la
mirada sentimentalista que muchas veces se relaciona con esa palabra.
Y que también está lejos de esa forma de intuición (yo
soy muy intuitivo, yo soy muy intuitiva) que solo se usa para seguir
manteniéndose en una zona de confort (pseudoespirituosoloroso)
Y allí llega la tercer semilla la del sur, con la fuerza
de voluntad, porque de te sirve ser inteligente, intuitiva o intuitivo si
careces de voluntad en la vida….. y ahí vemos el sagrado reflejo de aquellas
grandes santas y santos de todas las tradiciones que poseían una gran fuerza
interior y que su movimiento energético se expandia hacia el nucleo social, no
se quedaban en una zona confortable.
Pero aquí sigue esta semilleada cósmica, con la energía
del norte y la acción creativa
Y que se une con ese movimiento hacia afuera que el
floreSer va mostrando, y las Abuelas y Abuelos nos recuerdan: de que te sirve
ser inteligente, intuitiva, intuitivo, voluntariosa, voluntarioso si no haces
nada con todo eso para transformar tu mundo de todos los días.
Y aquí la semilla muestra ese magnífico esplendor de la
sabiduría interior que vemos en ese floreSer, hubo un suelo que se preparó
durante un tiempo para poder dejar allí las semillas y que estas se
manifiesten, y hubo una acción constante,
una conciencia espiritual, alimentado ese hacer para la manifestación de esas
bellas flores.
Y en esa manifestación de amor de acción en amor, la flor
nos muestra dos semillas más, la de tonatzin, nos recuerda que somos también la
Madre Tierra, que estamos en esta encarnación para crear, no para creer…. Y
aquí radica una gran respuesta.
Cuando creamos nos apropiamos de lo que somos y no
necesitamos creer, porque al observar el brote asomar la respuesta el universo
se manifiesta, porque al ver la flor entregarse en semilla el infinito
inabarcable nos habla.
Y como la fuerza creadora nos ama tanto, nos permite
jugar un rato , pero nos recuerda siempre que hay una semilla más, una que nos
ayuda a transformarnos, a convertir lo de orden inferior en algo de orden
superior, a resurgir de entre las cenizas, a transmutar y transformar.
Por eso el floreSer es un camino de transformación
constante, de evolución y de alineación
con nuestro centro.
¿Acaso la semilla se olvida de cuál es su esencia?
¿Llora la flor por su transformación en semilla?
¿Y grita la planta con bronca a la nube que no suelta el
agua en forma de lluvia?
¿Y se queja la semilla por el abrasante calor del Sol en
época de sequía?
¿Quién cantara la canción de tu alma? Solo tu
Echar raíces nos invita a preparar el suelo, y ese suelo
lo podemos preparar con una alimentación saludable acorde a nuestra energía, a
nuestra edad, y momento del año.
Ese suelo lo podemos preparar con una buena ejercitación
diaria, contemplar el silencio en momentos del día, llevar a adelante acciones
que alimenten el manantial internos que tenemos, acciones que también impliquen
un movimiento social de servicio desinteresado, un movimiento de limpiar
nuestros pensamientos, ese suelo puede ser regado por las medicinas de las
plantas y las sutiles vibraciones de las esencias florales…
Te invito a echar raíces, te invito a floreSer, y te
invito a volar con la libertad de las medicinas de la tierra, porque ahí, en
ese ahora que elijas, ellas se van a manifestar, y en esa manifestación tu corazón
hablara, y la Madre naturaleza te hablara en la forma en que crea ella
necesaria para que tu escuches y cuando las escuches también la veras, y cuando
la veas y la escuches… ¿Quién podrá decirte lo contrario y quien detendrá tu
vuelo?
Porque una vez que sientas su latido en la plantas de tus
pies ascendiendo y conectándote con la fuerza del Padre Sol, floreSeras y en un
estallido de amor tu vibración transformara el mundo, ese mundo de todo los días,
en el que tu serás tu actor preferido y en el que lo único que te pertenecerá, será
la decisión constante de manifestar “Aquello por lo que vivimos”
Bienvenid@s!
Juan Martin Alvarez
Fitoterapueta
Terapeuta Floral
Guia de Temazcal