viernes, 24 de septiembre de 2021

 

 Echar raíces y florecer

 

Lo sepamos o no, tarde o más temprano todos iremos a  alimentar la tierra..

Pero mientras este andar por esta tierra dure, tenemos la hermosa posibilidad de floreSer constantemente, y así generar un ciclo interminable con las semillas que vamos dejando para que nuestras generaciones venideras sigan recreando “Aquello por lo que Vivimos”.

En este acto de floreSer somos invitados a recordar, a venerar la vida, a la comprensión de la profundidad y universalidad que nos atraviesa, y que constantemente nos llama para que nos apropiemos de las semillas que fueron sembradas en nuestra alma.

Como todo andar, implica un movimiento, y todo movimiento es un llamado a vivir en el aquí y ahora.

Vivir en el aquí y ahora es ver que el pasado pisado puede ser combustible para el futuro, a través de un presente creador y sanador.

Pero como dijo un gran sabio, si no aprendemos de ese pasado estamos, estamos condenados a repetirlo.

Y sin dudas las repeticiones cumplen este sagrado rol de impulsarnos hacia la liberación.

Por eso sería bueno hacerse ciertas preguntas….

¿Que tiene de  sano elegir constantemente desde una programación que limita mi expresión, que me mantiene atado a mandatos, ideologías y justificaciones de las más absurdas...? 

Este movimiento a recuperar nuestra espiritualidad es un profundo llamado que siempre va a estar llamándonos, y que siempre va a estar sonando en el aire hasta que pongamos atención en èl. Está en cada uno de nosotros ver qué hacemos con ese llamado.

El momento que vivimos actualmente es ideal para hacer este echar raíces y florecer hacia el  buen hacer, el buen vivir, el Dharma.

¿Pero estamos dispuesto a sacrificar nuestras programaciones confortables a favor de la libertad?

¿O todavía sigo creyendo que la libertad me la va a dar aquel o aquella (pongan el nombre que quieran y el color partidario que quieran) que cada cuatro años se elige en nombre de la pseudo democracia y del ciudadano modelo?

Porque si poner un papelito en una caja, como cuando comemos sin conciencia, o como cuando consumimos cualquier cosa, o cuando damos por hecho de que algo es así y lo consumimos sin hacernos la preguntas necesarias para el caso, o algo más simple y cotidiano, que pasa cuando comemos algo que sabemos que no nos va a hacer bien, pero ay! Me gusta

tanto!! ¿Qué tipo de digestión tenemos y que absorbemos?

Recuperar la espiritualidad nos es una frase hermosa de la nueva era o una afirmación positiva para negar el dolor, es todo lo contrario.

Es reconocer el dolor y el conflicto y  hacer el movimiento hacia una transformación profunda.

Hacer ese movimiento nos invita a hacernos participantes activos de nuestras decisiones y direcciones, según lo dicta el espíritu.

Esa brújula interior que sabe, que realmente sabe, y que no es externa a nosotros.

Dentro del temazcal las abuelas y los Abuelos, nuestros mayores nos cuentan que en el espíritu de cada mujer y de cada hombre hay seis semillas cósmicas, y que para que estas florezcan deben ser cuidadas, abonadas, regadas,y estas semillas están relacionadas con las direcciones, es decir con los rumbos cardinales .

Y esto me hace pensar… sino escuchamos nuestra brújula, ¿cómo podemos seguir nuestro camino? Si no me animo a tomar un rumbo determinado ¿Cómo es posible hacer un movimiento favorable para mi evolución y desarrollo?

La primer semilla se la relaciona con el este y con la inteligencia, porque eso es lo que nos ayuda a diferenciarnos del resto de la creación, pero…. Como vemos en la historia de la humanidad, muchas veces es más inteligente una piedra que un diputado.

Comprendamos que esa inteligencia que nuestros mayores nos transmitieron tienen que ver con esa enorme posibilidad de discernir, más que ser “INTELIGENTES”porque de estos últimos estamos llenos y encima le damos un poder que no es necesario ya compartir con ellos.

Pero estamos dispuestos, dispuestas a ser inteligentes en ese sentido profundo…

La otra semilla está relacionada con el oeste con la intuición y los poderes de la mente, y nos recuerdan nuestras mayores que de que sirve ser inteligente si carecemos de intuición (corazón) en la vida.

Pero atenti! Cuando digo corazón me refiero a esa fuerza interior que vas más allá de mis gustos y aversiones, que muy lejos está de la mirada sentimentalista que muchas veces se relaciona con esa palabra.

Y que también está lejos de esa forma de intuición (yo soy muy intuitivo, yo soy muy intuitiva) que solo se usa para seguir manteniéndose en una zona de confort (pseudoespirituosoloroso)

Y allí llega la tercer semilla la del sur, con la fuerza de voluntad, porque de te sirve ser inteligente, intuitiva o intuitivo si careces de voluntad en la vida….. y ahí vemos el sagrado reflejo de aquellas grandes santas y santos de todas las tradiciones que poseían una gran fuerza interior y que su movimiento energético se expandia hacia el nucleo social, no se quedaban en una zona confortable.

Pero aquí sigue esta semilleada cósmica, con la energía del norte y la acción creativa

Y que se une con ese movimiento hacia afuera que el floreSer va mostrando, y las Abuelas y Abuelos nos recuerdan: de que te sirve ser inteligente, intuitiva, intuitivo, voluntariosa, voluntarioso si no haces nada con todo eso para transformar tu mundo de todos los días.

Y aquí la semilla muestra ese magnífico esplendor de la sabiduría interior que vemos en ese floreSer, hubo un suelo que se preparó durante un tiempo para poder dejar allí las semillas y que estas se manifiesten, y  hubo una acción constante, una conciencia espiritual, alimentado ese hacer para la manifestación de esas bellas flores.

Y en esa manifestación de amor de acción en amor, la flor nos muestra dos semillas más, la de tonatzin, nos recuerda que somos también la Madre Tierra, que estamos en esta encarnación para crear, no para creer…. Y aquí radica una gran respuesta.

Cuando creamos nos apropiamos de lo que somos y no necesitamos creer, porque al observar el brote asomar la respuesta el universo se manifiesta, porque al ver la flor entregarse en semilla el infinito inabarcable nos habla.

Y como la fuerza creadora nos ama tanto, nos permite jugar un rato , pero nos recuerda siempre que hay una semilla más, una que nos ayuda a transformarnos, a convertir lo de orden inferior en algo de orden superior, a resurgir de entre las cenizas, a transmutar y transformar.

Por eso el floreSer es un camino de transformación constante, de evolución y  de alineación con nuestro centro.

¿Acaso la semilla se olvida de cuál es su esencia?

¿Llora la flor por su transformación en semilla?

¿Y grita la planta con bronca a la nube que no suelta el agua en forma de lluvia?

¿Y se queja la semilla por el abrasante calor del Sol en época de sequía?

¿Quién cantara la canción de tu alma? Solo tu

Echar raíces nos invita a preparar el suelo, y ese suelo lo podemos preparar con una alimentación saludable acorde a nuestra energía, a nuestra edad, y momento del año.

Ese suelo lo podemos preparar con una buena ejercitación diaria, contemplar el silencio en momentos del día, llevar a adelante acciones que alimenten el manantial internos que tenemos, acciones que también impliquen un movimiento social de servicio desinteresado, un movimiento de limpiar nuestros pensamientos, ese suelo puede ser regado por las medicinas de las plantas y las sutiles vibraciones de las esencias florales…

Te invito a echar raíces, te invito a floreSer, y te invito a volar con la libertad de las medicinas de la tierra, porque ahí, en ese ahora que elijas, ellas se van a manifestar, y en esa manifestación tu corazón hablara, y la Madre naturaleza te hablara en la forma en que crea ella necesaria para que tu escuches y cuando las escuches también la veras, y cuando la veas y la escuches… ¿Quién podrá decirte lo contrario y quien detendrá tu vuelo?

Porque una vez que sientas su latido en la plantas de tus pies ascendiendo y conectándote con la fuerza del Padre Sol, floreSeras y en un estallido de amor tu vibración transformara el mundo, ese mundo de todo los días, en el que tu serás tu actor preferido y en el que lo único que te pertenecerá, será la decisión constante de manifestar “Aquello por lo que vivimos”

Bienvenid@s!

 

Juan Martin Alvarez

Fitoterapueta

Terapeuta Floral

Guia de Temazcal

Lo sepamos o no, tarde o más temprano todos iremos a  alimentar la tierra..

Pero mientras este andar por esta tierra dure, tenemos la hermosa posibilidad de floreSer constantemente, y así generar un ciclo interminable con las semillas que vamos dejando para que nuestras generaciones venideras sigan recreando “Aquello por lo que Vivimos”.

En este acto de floreSer somos invitados a recordar, a venerar la vida, a la comprensión de la profundidad y universalidad que nos atraviesa, y que constantemente nos llama para que nos apropiemos de las semillas que fueron sembradas en nuestra alma.

Como todo andar, implica un movimiento, y todo movimiento es un llamado a vivir en el aquí y ahora.

Vivir en el aquí y ahora es ver que el pasado pisado puede ser combustible para el futuro, a través de un presente creador y sanador.

Pero como dijo un gran sabio, si no aprendemos de ese pasado estamos, estamos condenados a repetirlo.

Y sin dudas las repeticiones cumplen este sagrado rol de impulsarnos hacia la liberación.

Por eso sería bueno hacerse ciertas preguntas….

¿Que tiene de  sano elegir constantemente desde una programación que limita mi expresión, que me mantiene atado a mandatos, ideologías y justificaciones de las más absurdas...?

 

Este movimiento a recuperar nuestra espiritualidad es un profundo llamado que siempre va a estar llamándonos, y que siempre va a estar sonando en el aire hasta que pongamos atención en èl. Está en cada uno de nosotros ver qué hacemos con ese llamado.

El momento que vivimos actualmente es ideal para hacer este echar raíces y florecer hacia el  buen hacer, el buen vivir, el Dharma.

¿Pero estamos dispuesto a sacrificar nuestras programaciones confortables a favor de la libertad?

¿O todavía sigo creyendo que la libertad me la va a dar aquel o aquella (pongan el nombre que quieran y el color partidario que quieran) que cada cuatro años se elige en nombre de la pseudo democracia y del ciudadano modelo?

Porque si poner un papelito en una caja, como cuando comemos sin conciencia, o como cuando consumimos cualquier cosa, o cuando damos por hecho de que algo es así y lo consumimos sin hacernos la preguntas necesarias para el caso, o algo más simple y cotidiano, que pasa cuando comemos algo que sabemos que no nos va a hacer bien, pero ay! Me gusta

tanto!! ¿Qué tipo de digestión tenemos y que absorbemos?

Recuperar la espiritualidad nos es una frase hermosa de la nueva era o una afirmación positiva para negar el dolor, es todo lo contrario.

Es reconocer el dolor y el conflicto y  hacer el movimiento hacia una transformación profunda.

Hacer ese movimiento nos invita a hacernos participantes activos de nuestras decisiones y direcciones, según lo dicta el espíritu.

Esa brújula interior que sabe, que realmente sabe, y que no es externa a nosotros.

Dentro del temazcal las abuelas y los Abuelos, nuestros mayores nos cuentan que en el espíritu de cada mujer y de cada hombre hay seis semillas cósmicas, y que para que estas florezcan deben ser cuidadas, abonadas, regadas,y estas semillas están relacionadas con las direcciones, es decir con los rumbos cardinales .

Y esto me hace pensar… sino escuchamos nuestra brújula, ¿cómo podemos seguir nuestro camino? Si no me animo a tomar un rumbo determinado ¿Cómo es posible hacer un movimiento favorable para mi evolución y desarrollo?

La primer semilla se la relaciona con el este y con la inteligencia, porque eso es lo que nos ayuda a diferenciarnos del resto de la creación, pero…. Como vemos en la historia de la humanidad, muchas veces es más inteligente una piedra que un diputado.

Comprendamos que esa inteligencia que nuestros mayores nos transmitieron tienen que ver con esa enorme posibilidad de discernir, más que ser “INTELIGENTES”porque de estos últimos estamos llenos y encima le damos un poder que no es necesario ya compartir con ellos.

Pero estamos dispuestos, dispuestas a ser inteligentes en ese sentido profundo…

La otra semilla está relacionada con el oeste con la intuición y los poderes de la mente, y nos recuerdan nuestras mayores que de que sirve ser inteligente si carecemos de intuición (corazón) en la vida.

Pero atenti! Cuando digo corazón me refiero a esa fuerza interior que vas más allá de mis gustos y aversiones, que muy lejos está de la mirada sentimentalista que muchas veces se relaciona con esa palabra.

Y que también está lejos de esa forma de intuición (yo soy muy intuitivo, yo soy muy intuitiva) que solo se usa para seguir manteniéndose en una zona de confort (pseudoespirituosoloroso)

Y allí llega la tercer semilla la del sur, con la fuerza de voluntad, porque de te sirve ser inteligente, intuitiva o intuitivo si careces de voluntad en la vida….. y ahí vemos el sagrado reflejo de aquellas grandes santas y santos de todas las tradiciones que poseían una gran fuerza interior y que su movimiento energético se expandia hacia el nucleo social, no se quedaban en una zona confortable.

Pero aquí sigue esta semilleada cósmica, con la energía del norte y la acción creativa

Y que se une con ese movimiento hacia afuera que el floreSer va mostrando, y las Abuelas y Abuelos nos recuerdan: de que te sirve ser inteligente, intuitiva, intuitivo, voluntariosa, voluntarioso si no haces nada con todo eso para transformar tu mundo de todos los días.

Y aquí la semilla muestra ese magnífico esplendor de la sabiduría interior que vemos en ese floreSer, hubo un suelo que se preparó durante un tiempo para poder dejar allí las semillas y que estas se manifiesten, y  hubo una acción constante, una conciencia espiritual, alimentado ese hacer para la manifestación de esas bellas flores.

Y en esa manifestación de amor de acción en amor, la flor nos muestra dos semillas más, la de tonatzin, nos recuerda que somos también la Madre Tierra, que estamos en esta encarnación para crear, no para creer…. Y aquí radica una gran respuesta.

Cuando creamos nos apropiamos de lo que somos y no necesitamos creer, porque al observar el brote asomar la respuesta el universo se manifiesta, porque al ver la flor entregarse en semilla el infinito inabarcable nos habla.

Y como la fuerza creadora nos ama tanto, nos permite jugar un rato , pero nos recuerda siempre que hay una semilla más, una que nos ayuda a transformarnos, a convertir lo de orden inferior en algo de orden superior, a resurgir de entre las cenizas, a transmutar y transformar.

Por eso el floreSer es un camino de transformación constante, de evolución y  de alineación con nuestro centro.

¿Acaso la semilla se olvida de cuál es su esencia?

¿Llora la flor por su transformación en semilla?

¿Y grita la planta con bronca a la nube que no suelta el agua en forma de lluvia?

¿Y se queja la semilla por el abrasante calor del Sol en época de sequía?

¿Quién cantara la canción de tu alma? Solo tu

Echar raíces nos invita a preparar el suelo, y ese suelo lo podemos preparar con una alimentación saludable acorde a nuestra energía, a nuestra edad, y momento del año.

Ese suelo lo podemos preparar con una buena ejercitación diaria, contemplar el silencio en momentos del día, llevar a adelante acciones que alimenten el manantial internos que tenemos, acciones que también impliquen un movimiento social de servicio desinteresado, un movimiento de limpiar nuestros pensamientos, ese suelo puede ser regado por las medicinas de las plantas y las sutiles vibraciones de las esencias florales…

Te invito a echar raíces, te invito a floreSer, y te invito a volar con la libertad de las medicinas de la tierra, porque ahí, en ese ahora que elijas, ellas se van a manifestar, y en esa manifestación tu corazón hablara, y la Madre naturaleza te hablara en la forma en que crea ella necesaria para que tu escuches y cuando las escuches también la veras, y cuando la veas y la escuches… ¿Quién podrá decirte lo contrario y quien detendrá tu vuelo?

Porque una vez que sientas su latido en la plantas de tus pies ascendiendo y conectándote con la fuerza del Padre Sol, floreSeras y en un estallido de amor tu vibración transformara el mundo, ese mundo de todo los días, en el que tu serás tu actor preferido y en el que lo único que te pertenecerá, será la decisión constante de manifestar “Aquello por lo que vivimos”

Bienvenid@s!

 

Juan Martin Alvarez

Fitoterapueta

Terapeuta Floral

Guia de Temazcal

martes, 31 de agosto de 2021

Solo necesitamos una cucharita …. Venís?

 

Solo necesitamos una cucharita …. Venís?

Mientras me adentro en esta reflexión donde los tiempos parecen ser los mismos de siempre, sobre todo cuando hay elecciones, donde en la supuesta diferencia se repiten una y otra vez los mismos hechos…. ¿o no?

Cambian los escenarios, los hasta los actores, es más,  viene la sangre joven que ahora va a cambiar todo (jajajaja, es como querer apagar el fuego con nafta) pero la obra se desarrolla sobre la misma triste historia que cada tanto se repite, lealtades, esperanzas (falsas), ejemplo de lo que no debe hacerse, peleas de comadres y compadres (pero vestidos lindos y si observa bien… todos con el mismo estilo ¿Qué curioso? Y hasta con un vocabulario especifico, cautivante, enamorador, emocional, guerrero, y a veces muy vulgar….. Y que viven de lo que uno le paga ¿o sea que son nuestros empleados? Curioso esto, me hace recordar a la mente con sus caprichos, que se vuelve el amo del ser humano)

Podríamos pensar que siempre es distinto, pero si observamos los hechos veremos que no es tan así. Eso sí, para observar tenemos una condición necesaria para iniciar este viaje, sino es como mentirse a uno mismo, bue… es un poco a lo que se juega en lo cotidiano cuando surgen estos escenarios electorales.

Cuál es esa condición? Bien, antes de  conocer esta condición vamos a ir haciéndonos algunas preguntas. Podes seguir leyendo o no, nadie te obliga, pero si seguimos pensando juntos creo que tu cuchara se va a sumar a la nuestra.

La primera pregunta dice así:

¿Cómo suena el aplauso de una sola mano?

¿Te gustaría vivir en paz? ¿Estar tranquilo/a interiormente y que tus pensamientos sea siempre claros y serenos? ¿Te gustaría ver un mundo mejor para todos?

¿Te gustaría saber cuál es tu propósito en esta vida? ¿Saber cómo transformar tu vida desde este punto en que ahora te encontras?

¿Queres saber realmente de dónde venís? ¿A dónde vas? ¿Cuál es tu tiempo aquí en esta vida?

¿Porque la hormiga hace llover?

¿Realmente crees que sos únicamente la cascara del cuerpo?

Preguntas interesantes y necesarias de tiempo en tiempo para sacudirnos el polvo de la quietud ansiosa que nos corroe por dentro y que nos inmoviliza dispersando nuestro poder personal en todas las interesantes distracciones del escenario de la nueva vieja normalidad.

Pero solo dos de estas preguntas me abren la puerta para esa condición tan necesaria para ver los hechos ¿se imaginan cual cierto?

Y allí está la condición para salir a jugar a transformar, ¿por qué es posible apagar el fuego con nafta? Entonces ¿por qué será que repetimos una y otra vez la misma fórmula?

¿Acaso estas fórmulas que me repiten una y otra vez me ayudan a vivir en paz?

¿Puedo estar en paz cuando lo que sigo fomenta más división y odio, o me lleva a pensar que quiero que mi bando es el único y el mejor?

¿Cómo suena el aplauso de una sola mano?

¿Acaso estas fórmulas que te repiten y te hipnotizan te ayudan a estar tranquilo interiormente y te guían a tener pensamientos claros y serenos? ¿Son ejemplo ellos de esto?

¿Te inspiran con sus ejemplos a transformar tus acciones para hacer un mundo mejor, sin contaminaciones de la tierra, el agua y el aire?

¿Te inspiran con sus ejemplos a transformar tus acciones para hacer un mundo mejor y  cuidar los alimentos que se siembran en la Madre Tierra? ¿Y estar haciendo los movimientos necesarios para estar a favor de la Madre Naturaleza? ¿Por qué, quién te da de comer?

¿Le darías de comer veneno a tus hijos?

¿Por qué la hormiga hace llover?

¿Acaso estos hacedores de niebla te ayudan a reconocer o te guían para ver y accionar en dirección de tu propósito, o vivís su propósito?

¿Cómo suena el aplauso de una sola mano?

Bien, si, hasta aquí fue necesario llegar para que puedas ver el inmenso poder que tiene una cucharita. Y si ninguna de estas preguntas te han generado nada como para ver más allá de la neblina, está bien, no es necesario que sigas leyendo.

Es muy probable que en algún otro momento la cucharita te vuelva a buscar.

Porque para usar la cucharita y empezar a transformar el mundo es necesario saber la respuesta a estas preguntas ¿Cómo suena el aplauso de una sola mano? ¿Porque la hormiga hace llover?

Sino será seguir apagando el fuego con nafta. 

Y así lo cuenta Alejandro Jodorowski:

En un lugar de oriente, había una montaña muy alta que con su sombra tapaba una aldea y los niños crecían raquíticos. Una vez un viejo, el más viejo de todos, salió de la aldea con una de esas cucharitas chinas de porcelana en la mano.

Los vecinos le dijeron: – ¿Adónde vas, viejito?

– Voy a la montaña. Respondió.

– ¿Y a qué vas?

– Voy a mover la montaña.

– ¿Y con qué las vas a mover?

– Con esta cucharita.

– Jajaja, nunca podrás.

– Sí, nunca podré, pero alguien tiene que comenzar a hacerlo.

Un día me dije: “Si ,me es imposible cambiar al mundo, por lo menos puedo comenzar a cambiarlo”

¿Cuál es tu cucharita? ¿Acaso te hicieron creer que la única forma de transforma todo es usando solo tenedor y cuchillo?

Sigamos pensando juntos, y que el Gran Misterio nos guie.

La cucharita siempre estuvo en nuestras manos,  es tan simple y pequeña que allí esta su fuerza y poder.

Porque una planta que no se riega muere ¿Y si dejáramos de regar aquellas plantas interiores que no nos dan tranquilidad? ¿Qué pasaría? ¿Qué podríamos hacer entonces?

¿y si dejáramos de regar esas malezas que fomentan todo lo contrario a lo que realmente es importante y necesario para el bien estar de todos? Y entiéndase por todos, todos los reinos, los de cuatro patas,los que reptan,  los que nadan, los que vuelan, el mineral y el vegetal.

….Y entonces la anciana me ayudo a reflexionar, sus ojos brillaron con el resplandor del espíritu imperecedero que nos habita, y ese destello en su mirada me impulso a seguir recordando, a seguir creyendo en lo que podemos realmente hacer, y observando los hechos sin colores elegidos o predilecciones, sin carga emocional, sin carga de ganas de pertenecer a algo o a alguien para tener razón, simplemente viendo los hechos, podemos ver, y al ver nada sera  lo mismo ya.

Y la mirada encendida me dijo ¿cómo usamos la cucharita para empezar a mover la montaña?

Podríamos pensar que a sus 95 años ya todo está hecho, pero ese fuego en los ojos hablaba de esa sed infatigable que nos impulsa al reconocimiento de nuestro hacer con conciencia, voluntad y saber, para seguir evolucionando y manifestar el espíritu.

Y la cucharita puede ser tu oración diaria fue una de las respuestas, y puede ser todo aquello que dentro mi contexto pueda yo ofrecer como servicio, puede ser ese hacer que me impulsa a no convidar más mi energía a esas malezas que cada cuatro años aparecen.

La cucharita de proteger a la Madre Tierra

La cucharita de mejorarme día a día en mi interior

La cucharita de dejar de consumir aquello que atenta contra la Madre Tierra

La cucharita de cuidar el cuerpo, la mente y el alma

La cucharita del servicio desinteresado, sin pompas  y fotos

La cucharita de la alegría del niño interior

La cucharita de pensar sin ser pensado

Entonces….. ¿Cómo suena el aplauso de una sola mano?

 

Juan Martin Alvarez

 

 

lunes, 16 de agosto de 2021

Semillas, raices y florecimiento

 

Echar raíces y floreSer

 


Lo sepamos o no, tarde o más temprano todos iremos a  alimentar la tierra..

Pero mientras este andar por esta tierra dure, tenemos la hermosa posibilidad de floreSer constantemente, y así generar un ciclo interminable con las semillas que vamos dejando para que nuestras generaciones venideras sigan recreando “Aquello por lo que Vivimos”.

En este acto de floreSer somos invitados a recordar, a venerar la vida, a la comprensión de la profundidad y universalidad que nos atraviesa, y que constantemente nos llama para que nos apropiemos de las semillas que fueron sembradas en nuestra alma.

Como todo andar, implica un movimiento, y todo movimiento es un llamado a vivir en el aquí y ahora.

Vivir en el aquí y ahora es ver que el pasado pisado puede ser combustible para el futuro, a través de un presente creador y sanador.

Pero como dijo un gran sabio, si no aprendemos de ese pasado estamos, estamos condenados a repetirlo.

Y sin dudas las repeticiones cumplen este sagrado rol de impulsarnos hacia la liberación.

Por eso sería bueno hacerse ciertas preguntas….

¿Que tiene de  sano elegir constantemente desde una programación que limita mi expresión, que me mantiene atado a mandatos, ideologías y justificaciones de las más absurdas...?

Este movimiento a recuperar nuestra espiritualidad es un profundo llamado que siempre va a estar llamándonos, y que siempre va a estar sonando en el aire hasta que pongamos atención en èl. Está en cada uno de nosotros ver qué hacemos con ese llamado.

El momento que vivimos actualmente es ideal para hacer este echar raíces y florecer hacia el  buen hacer, el buen vivir, el Dharma.

¿Pero estamos dispuesto a sacrificar nuestras programaciones confortables a favor de la libertad?

¿O todavía sigo creyendo que la libertad me la va a dar aquel o aquella (pongan el nombre que quieran y el color partidario que quieran) que cada cuatro años se elige en nombre de la pseudo democracia y del ciudadano modelo?

Porque si poner un papelito en una caja, como cuando comemos sin conciencia, o como cuando consumimos cualquier cosa, o cuando damos por hecho de que algo es así y lo consumimos sin hacernos la preguntas necesarias para el caso, o algo más simple y cotidiano, que pasa cuando comemos algo que sabemos que no nos va a hacer bien, pero ay! Me gusta

tanto!! ¿Qué tipo de digestión tenemos y que absorbemos?

Recuperar la espiritualidad nos es una frase hermosa de la nueva era o una afirmación positiva para negar el dolor, es todo lo contrario.

Es reconocer el dolor y el conflicto y  hacer el movimiento hacia una transformación profunda.

Hacer ese movimiento nos invita a hacernos participantes activos de nuestras decisiones y direcciones, según lo dicta el espíritu.

Esa brújula interior que sabe, que realmente sabe, y que no es externa a nosotros.

Dentro del temazcal las abuelas y los Abuelos, nuestros mayores nos cuentan que en el espíritu de cada mujer y de cada hombre hay seis semillas cósmicas, y que para que estas florezcan deben ser cuidadas, abonadas, regadas,y estas semillas están relacionadas con las direcciones, es decir con los rumbos cardinales .

Y esto me hace pensar… sino escuchamos nuestra brújula, ¿cómo podemos seguir nuestro camino? Si no me animo a tomar un rumbo determinado ¿Cómo es posible hacer un movimiento favorable para mi evolución y desarrollo?

La primer semilla se la relaciona con el este y con la inteligencia, porque eso es lo que nos ayuda a diferenciarnos del resto de la creación, pero…. Como vemos en la historia de la humanidad, muchas veces es más inteligente una piedra que un diputado.

Comprendamos que esa inteligencia que nuestros mayores nos transmitieron tienen que ver con esa enorme posibilidad de discernir, más que ser “INTELIGENTES”porque de estos últimos estamos llenos y encima le damos un poder que no es necesario ya compartir con ellos.

Pero estamos dispuestos, dispuestas a ser inteligentes en ese sentido profundo…

La otra semilla está relacionada con el oeste con la intuición y los poderes de la mente, y nos recuerdan nuestras mayores que de que sirve ser inteligente si carecemos de intuición (corazón) en la vida.

Pero atenti! Cuando digo corazón me refiero a esa fuerza interior que vas más allá de mis gustos y aversiones, que muy lejos está de la mirada sentimentalista que muchas veces se relaciona con esa palabra.

Y que también está lejos de esa forma de intuición (yo soy muy intuitivo, yo soy muy intuitiva) que solo se usa para seguir manteniéndose en una zona de confort (pseudoespirituosoloroso)

Y allí llega la tercer semilla la del sur, con la fuerza de voluntad, porque de te sirve ser inteligente, intuitiva o intuitivo si careces de voluntad en la vida….. y ahí vemos el sagrado reflejo de aquellas grandes santas y santos de todas las tradiciones que poseían una gran fuerza interior y que su movimiento energético se expandia hacia el nucleo social, no se quedaban en una zona confortable.

Pero aquí sigue esta semilleada cósmica, con la energía del norte y la acción creativa y que se une con ese movimiento hacia afuera que el floreSer va mostrando, y las Abuelas y Abuelos nos recuerdan: de que te sirve ser inteligente, intuitiva, intuitivo, voluntariosa, voluntarioso si no haces nada con todo eso para transformar tu mundo de todos los días.

Y aquí la semilla muestra ese magnífico esplendor de la sabiduría interior que vemos en ese floreSer, hubo un suelo que se preparó durante un tiempo para poder dejar allí las semillas y que estas se manifiesten, y  hubo una acción constante, una conciencia espiritual, alimentado ese hacer para la manifestación de esas bellas flores.

Y en esa manifestación de amor de acción en amor, la flor nos muestra dos semillas más, la de tonatzin, nos recuerda que somos también la Madre Tierra, que estamos en esta encarnación para crear, no para creer…. Y aquí radica una gran respuesta.

Cuando creamos nos apropiamos de lo que somos y no necesitamos creer, porque al observar el brote asomar la respuesta el universo se manifiesta, porque al ver la flor entregarse en semilla el infinito inabarcable nos habla.

Y como la fuerza creadora nos ama tanto, nos permite jugar un rato , pero nos recuerda siempre que hay una semilla más, una que nos ayuda a transformarnos, a convertir lo de orden inferior en algo de orden superior, a resurgir de entre las cenizas, a transmutar y transformar.

Por eso el floreSer es un camino de transformación constante, de evolución y  de alineación con nuestro centro.

¿Acaso la semilla se olvida de cuál es su esencia?

¿Llora la flor por su transformación en semilla?

¿Y grita la planta con bronca a la nube que no suelta el agua en forma de lluvia?

¿Y se queja la semilla por el abrasante calor del Sol en época de sequía?

¿Quién cantara la canción de tu alma? Solo tu

Echar raíces nos invita a preparar el suelo, y ese suelo lo podemos preparar con una alimentación saludable acorde a nuestra energía, a nuestra edad, y momento del año.

Ese suelo lo podemos preparar con una buena ejercitación diaria, contemplar el silencio en momentos del día, llevar a adelante acciones que alimenten el manantial internos que tenemos, acciones que también impliquen un movimiento social de servicio desinteresado, un movimiento de limpiar nuestros pensamientos, ese suelo puede ser regado por las medicinas de las plantas y las sutiles vibraciones de las esencias florales…

Te invito a echar raíces, te invito a floreSer, y te invito a volar con la libertad de las medicinas de la tierra, porque ahí, en ese ahora que elijas, ellas se van a manifestar, y en esa manifestación tu corazón hablara, y la Madre naturaleza te hablara en la forma en que crea ella necesaria para que tu escuches y cuando las escuches también la veras, y cuando la veas y la escuches… ¿Quién podrá decirte lo contrario y quien detendrá tu vuelo?

Porque una vez que sientas su latido en la plantas de tus pies ascendiendo y conectándote con la fuerza del Padre Sol, floreSeras y en un estallido de amor tu vibración transformara el mundo, ese mundo de todo los días, en el que tu serás tu actor preferido y en el que lo único que te pertenecerá, será la decisión constante de manifestar “Aquello por lo que vivimos”



Bienvenid@s!

 

Juan Martin Alvarez

Fitoterapueta

Terapeuta Floral

Guia de Temazcal

martes, 12 de enero de 2021

 

Y si un día dejamos de estar…

Después de casi un año volvimos a nuestra casa en Casa Grande, Córdoba, en el valle de punilla, un año el que transcurrió…  y que  como a la gran mayoría, este tiempo nos invitó a  la reflexión, y reencontrarnos con la enorme posibilidad de empezar a decidir, y discernir.

Asumir una forma práctica y concreta del propio bienestar, el empezar a  ver la enorme posibilidad de valernos por nosotros mismos y cuidar nuestras propias necesidades, un llamado a la responsabilidad personal para detectar la ilusión, derribarla y enraizarnos en la realidad de “Aquello por lo que vivimos”

En estos primeros días en el cual empecé reencontrarme con el lugar, a caminarlo, a sentirlo, a sorprenderme, pude ver con enorme alegría, como ese párate que de alguna manera todos fuimos parte había permitido aflorar nuevamente un orden en todo lo que observaba en la madre naturaleza, y no es que ella no esté en orden, sino que sin lugar a dudas ese orden que el humano muchas veces propone, enmascarado de progreso y con tinte de pseudo evolución… es todo lo contrario.

En este reencuentro paso a paso, fui viendo como un montón de plantas, yuyos medicinales, habían reaparecido.

Con lo cual fue una enorme alegría este reencuentro con estas medicinas, y en este pequeño terreno en el que nuestra casita se asienta, aparecieron tres carquejas, las melisas nunca dejaron de estar, pero estas vez las veo con mas fuerza, algo que también fue un regalo fue reencontrar la aparición de una variedad de salvia del monte, también la marcela esta presente, albahaquilla del monte, también el palo amarillo que solo había uno y ya secándose, aparecieron por el fondo del terreno tres!

Los piquillín dieron frutos! También la topasaire, yerba de la víbora, en la vereda había yerba del pollo. Un festín herbal para los ojos de niño que me acompañan siempre.

Y así  fue que este reencuentro me llevo a caminar más allá de este espacio que llamamos nuestro terreno, y que al dejar que las huellas de los colores de las flores, las formas de las hojas, y el perfume de los yuyitos me guiaran, fui viendo un poco más.

Y allí me esperaban si saberlo, salvia del monte, boldo serrano, menta (donde antes no había), mucha cola de caballo, palo de leche, cola de quirquincho, yerba de la piedra, malvavisco (que también está en el terreno) y hay más que aún estoy reconociendo.

Ante tanta belleza era imposible detener mi asombro y sobre todo el sentir un inmenso agradecimiento a “Aquello por lo que vivimos”, por tantos regalos, porque asi lo sentía y lo siento.

Todas estas plantas tienen un porque, tienen un don, tiene una vibración, ocupan su lugar en el orden sagrado de la Madre Naturaleza, ofreciéndonos a nosotros los humanos a través de su ofrenda cuando es cosechada la posibilidad de equilibrar nuestra salud cuando se pierde el equilibrio en el ámbito de lo físico, lo mental y lo almico.

Sin dudas en este sagrado orden caminar  para ocupar nuestro lugar más allá de las ilusiones autoimpuestas o aprendidas nos facilita compartir aquella medicina que cada uno somos. Como estos yuyitos.

Y en esta observación de la medicina del monte, pensaba, como la quietud a la que había sido llamada la humanidad, o parte de ella, porque esta quietud nos invitó en realidad a movimientos más profundos en nuestro interior (porque la libertad va por dentro, y no porque te dejen salir o te pidan que te quedes en ca.., o por que….) esa quietud del humano fue un gran trampolín para que la madre naturaleza restableciera un equilibrio observable en esta parte en la que estoy y en la que se basa este escrito, que aparentemente se había perdido.

Y esto me hacia pensar que sin dudas, que el ser humano no camine por el planeta por un rato es beneficioso, es mas, mientras estoy escribiendo esto veo , oigo y siento como también se han intesificado el canto de las aves y reaparecido muchas , que hacia años no se veian.

Sabiendo también que estas movilizaciones  son producto del fuego que  hubo en ese año que paso..

Y si dejaramos de existir por un rato…. Sin dudas el planeta seguiría sin perturbarse, y comenzaría equilibrar sanamente todo aquello que nosotros dia a dia desequilibramos, inclusive con la profundidad de nuestros alocados  pensamientos.

Y si dejaramos de existir…. Sin dudas la carcaza, el chasis, que nos prestaron para andar, cumpliría su rol sagrado de abonar el suelo en donde caiga y seria mas útil que tenerlo y no hacerle el honor de vivir aquello por lo que decidimos vivir.

Ahora bien, si en realidad pensaramos en la dirección contraria.

Y si nunca dejaramos de existir… ¿seguiriamos viviendo de la misma manera que hasta ahora?

Existimos, y si hiciéramos como los yuyitos, ocupando el lugar que nos corresponde, y caminar a través de la inteligencia, la intuición, la voluntad, la accion creativa, la transmutación y la fecundidad en lo cotidiano, ¿no seria mas ordenada nuestra vida y colaboraríamos con ese orden mas grande al que pertenecemos?.

Y si decidimos existir como lo hacen los yuyitos, ¡que hermosa flor regalaríamos al mundo!

¡que buenas semillas dejaríamos!.

Porque como estos yuyitos que alguna vez hicieron una pausa en su manifestación física y  mientras el andar humano no se detenía, cuando fue todo lo contrario, volvieron con la fuerza solar que los caracteriza.

Como estos yuyitos muchos seres humanos han dejado buena semilla y hermosa flores, que esos ejemplos fertilicen nuestro corazón y andar.

¿Seremos capaces de pausar nuestros pensamientos y acciones limitantes, que día a día nos impiden en manifestar lo que realmente somos?

¿Tendremos la suficiente fe y responsabilidad personal para florecer y compartir nuestra medicina almica más allá de la aprobación y aceptación social?

¿Nos ocuparemos del propio bien estar,  e irradiar silenciosamente  en nuestra sociedad esa vibración a través de actividades que sumen al despertar y la verdadera unión?

¿Empezaremos a valernos por nosotros mismos, no siendo parte de ideologías ilusorias que oprimen al alma?

Y si dejáramos de existir….. Cabe aclarar que esto va a ser así.

Elijamos como florecer y regar las semillas y que la alegría del último baile sea eterna.

Juan Martin Alvarez

Fitoterapeuta

Terapeuta Floral

Guia de Temazcal.