martes, 31 de agosto de 2021

Solo necesitamos una cucharita …. Venís?

 

Solo necesitamos una cucharita …. Venís?

Mientras me adentro en esta reflexión donde los tiempos parecen ser los mismos de siempre, sobre todo cuando hay elecciones, donde en la supuesta diferencia se repiten una y otra vez los mismos hechos…. ¿o no?

Cambian los escenarios, los hasta los actores, es más,  viene la sangre joven que ahora va a cambiar todo (jajajaja, es como querer apagar el fuego con nafta) pero la obra se desarrolla sobre la misma triste historia que cada tanto se repite, lealtades, esperanzas (falsas), ejemplo de lo que no debe hacerse, peleas de comadres y compadres (pero vestidos lindos y si observa bien… todos con el mismo estilo ¿Qué curioso? Y hasta con un vocabulario especifico, cautivante, enamorador, emocional, guerrero, y a veces muy vulgar….. Y que viven de lo que uno le paga ¿o sea que son nuestros empleados? Curioso esto, me hace recordar a la mente con sus caprichos, que se vuelve el amo del ser humano)

Podríamos pensar que siempre es distinto, pero si observamos los hechos veremos que no es tan así. Eso sí, para observar tenemos una condición necesaria para iniciar este viaje, sino es como mentirse a uno mismo, bue… es un poco a lo que se juega en lo cotidiano cuando surgen estos escenarios electorales.

Cuál es esa condición? Bien, antes de  conocer esta condición vamos a ir haciéndonos algunas preguntas. Podes seguir leyendo o no, nadie te obliga, pero si seguimos pensando juntos creo que tu cuchara se va a sumar a la nuestra.

La primera pregunta dice así:

¿Cómo suena el aplauso de una sola mano?

¿Te gustaría vivir en paz? ¿Estar tranquilo/a interiormente y que tus pensamientos sea siempre claros y serenos? ¿Te gustaría ver un mundo mejor para todos?

¿Te gustaría saber cuál es tu propósito en esta vida? ¿Saber cómo transformar tu vida desde este punto en que ahora te encontras?

¿Queres saber realmente de dónde venís? ¿A dónde vas? ¿Cuál es tu tiempo aquí en esta vida?

¿Porque la hormiga hace llover?

¿Realmente crees que sos únicamente la cascara del cuerpo?

Preguntas interesantes y necesarias de tiempo en tiempo para sacudirnos el polvo de la quietud ansiosa que nos corroe por dentro y que nos inmoviliza dispersando nuestro poder personal en todas las interesantes distracciones del escenario de la nueva vieja normalidad.

Pero solo dos de estas preguntas me abren la puerta para esa condición tan necesaria para ver los hechos ¿se imaginan cual cierto?

Y allí está la condición para salir a jugar a transformar, ¿por qué es posible apagar el fuego con nafta? Entonces ¿por qué será que repetimos una y otra vez la misma fórmula?

¿Acaso estas fórmulas que me repiten una y otra vez me ayudan a vivir en paz?

¿Puedo estar en paz cuando lo que sigo fomenta más división y odio, o me lleva a pensar que quiero que mi bando es el único y el mejor?

¿Cómo suena el aplauso de una sola mano?

¿Acaso estas fórmulas que te repiten y te hipnotizan te ayudan a estar tranquilo interiormente y te guían a tener pensamientos claros y serenos? ¿Son ejemplo ellos de esto?

¿Te inspiran con sus ejemplos a transformar tus acciones para hacer un mundo mejor, sin contaminaciones de la tierra, el agua y el aire?

¿Te inspiran con sus ejemplos a transformar tus acciones para hacer un mundo mejor y  cuidar los alimentos que se siembran en la Madre Tierra? ¿Y estar haciendo los movimientos necesarios para estar a favor de la Madre Naturaleza? ¿Por qué, quién te da de comer?

¿Le darías de comer veneno a tus hijos?

¿Por qué la hormiga hace llover?

¿Acaso estos hacedores de niebla te ayudan a reconocer o te guían para ver y accionar en dirección de tu propósito, o vivís su propósito?

¿Cómo suena el aplauso de una sola mano?

Bien, si, hasta aquí fue necesario llegar para que puedas ver el inmenso poder que tiene una cucharita. Y si ninguna de estas preguntas te han generado nada como para ver más allá de la neblina, está bien, no es necesario que sigas leyendo.

Es muy probable que en algún otro momento la cucharita te vuelva a buscar.

Porque para usar la cucharita y empezar a transformar el mundo es necesario saber la respuesta a estas preguntas ¿Cómo suena el aplauso de una sola mano? ¿Porque la hormiga hace llover?

Sino será seguir apagando el fuego con nafta. 

Y así lo cuenta Alejandro Jodorowski:

En un lugar de oriente, había una montaña muy alta que con su sombra tapaba una aldea y los niños crecían raquíticos. Una vez un viejo, el más viejo de todos, salió de la aldea con una de esas cucharitas chinas de porcelana en la mano.

Los vecinos le dijeron: – ¿Adónde vas, viejito?

– Voy a la montaña. Respondió.

– ¿Y a qué vas?

– Voy a mover la montaña.

– ¿Y con qué las vas a mover?

– Con esta cucharita.

– Jajaja, nunca podrás.

– Sí, nunca podré, pero alguien tiene que comenzar a hacerlo.

Un día me dije: “Si ,me es imposible cambiar al mundo, por lo menos puedo comenzar a cambiarlo”

¿Cuál es tu cucharita? ¿Acaso te hicieron creer que la única forma de transforma todo es usando solo tenedor y cuchillo?

Sigamos pensando juntos, y que el Gran Misterio nos guie.

La cucharita siempre estuvo en nuestras manos,  es tan simple y pequeña que allí esta su fuerza y poder.

Porque una planta que no se riega muere ¿Y si dejáramos de regar aquellas plantas interiores que no nos dan tranquilidad? ¿Qué pasaría? ¿Qué podríamos hacer entonces?

¿y si dejáramos de regar esas malezas que fomentan todo lo contrario a lo que realmente es importante y necesario para el bien estar de todos? Y entiéndase por todos, todos los reinos, los de cuatro patas,los que reptan,  los que nadan, los que vuelan, el mineral y el vegetal.

….Y entonces la anciana me ayudo a reflexionar, sus ojos brillaron con el resplandor del espíritu imperecedero que nos habita, y ese destello en su mirada me impulso a seguir recordando, a seguir creyendo en lo que podemos realmente hacer, y observando los hechos sin colores elegidos o predilecciones, sin carga emocional, sin carga de ganas de pertenecer a algo o a alguien para tener razón, simplemente viendo los hechos, podemos ver, y al ver nada sera  lo mismo ya.

Y la mirada encendida me dijo ¿cómo usamos la cucharita para empezar a mover la montaña?

Podríamos pensar que a sus 95 años ya todo está hecho, pero ese fuego en los ojos hablaba de esa sed infatigable que nos impulsa al reconocimiento de nuestro hacer con conciencia, voluntad y saber, para seguir evolucionando y manifestar el espíritu.

Y la cucharita puede ser tu oración diaria fue una de las respuestas, y puede ser todo aquello que dentro mi contexto pueda yo ofrecer como servicio, puede ser ese hacer que me impulsa a no convidar más mi energía a esas malezas que cada cuatro años aparecen.

La cucharita de proteger a la Madre Tierra

La cucharita de mejorarme día a día en mi interior

La cucharita de dejar de consumir aquello que atenta contra la Madre Tierra

La cucharita de cuidar el cuerpo, la mente y el alma

La cucharita del servicio desinteresado, sin pompas  y fotos

La cucharita de la alegría del niño interior

La cucharita de pensar sin ser pensado

Entonces….. ¿Cómo suena el aplauso de una sola mano?

 

Juan Martin Alvarez

 

 

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